PIUS EPISCOPUS
SERVUS SERVORUM DEI
AD PERPETUA REI MEMORIAM
Del alto encargo del Sumo Apostolado, confiado por Nuestro Señor Jesucristo a Nuestra humilde persona, somos llamados a velar por toda la Iglesia universal, promoviendo pastores y ministros idóneos que, con prudencia y caridad, representen dignamente a la Sede Apostólica ante las naciones.
Deseando proveer a la Nunciatura Apostólica de México, de gran importancia para el bien de la Iglesia y las relaciones entre la Sede Apostólica y aquella Nación, Nos hemos vuelto con solicitud a un varón distinguido por su piedad, doctrina, prudencia y fidelidad a la Sede de Pedro.
Por tanto, después de madura deliberación y con el consejo de la Congregación para los Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios,
NOMBRAMOS Y CONSTITUIMOS
al dilecto hijo Don João Parolin, como NUNCIO APOSTÓLICO EN MÉXICO, confiriéndole todos los derechos, deberes y honores que corresponden a tan alta misión, para que, en nombre del Romano Pontífice, promueva las relaciones cordiales con las Autoridades civiles, anime al clero y a los fieles, y sea testigo de la solicitud universal de la Iglesia.
Confiamos en que, sostenido por la gracia de Dios y con el auxilio de la Santísima Virgen de Guadalupe, celestial Patrona de México, cumplirá con diligencia y fidelidad el ministerio encomendado, para la gloria de Dios y el bien del Pueblo de Dios.
Dado en Roma, junto a San Pedro, bajo el anillo del Pescador, el día 11 del mes de Septiembre del año del Señor 2025, primero de Nuestro Pontificado.
✠ Pius Pp. II
Pontifex Maximus
